Conoci a una mujer ayer que me hizo preguntar como tratar a las personas que estan fuera de la iglesia. Es una de aquellas personas y se llama Carly. Trabajaba como yo por un ano, como una maestra de ingles en Corea, pero en dos dias sales por Los Estados Unidios con su esposo. Tiene muchos anhelos y suenos, muchos ideas y experiencias. Hablando con ella, discubrio que tambien tiene una medida de sabiduria. Me dijo que la punta de vida era tener compasion por otras personas, indepiendemente de si creen en las mismas cosas. Describio amigas comunes que realmente la aceptaron como quien era, sin querer la convertir. No va a cambiar por ellas, me dijo, pero todavia se aceptan unos a otros.
¿Podría hacerlo?, me pregunto. Podria amar una persona solamente como un humano? Podria conocer a algien, y lo acepto, que tiene creencias diferentes que yo? Todavia no puedo. Todavia no amo como Jesucristo, lo que Carly busca. Mi amor es llena de condiciones: creer y actuar como yo, por ejemplo. No cubre una multitud de las pecados porque no quiere hacerse sucio. Solamente amo los que me aman. La Escritura nos dice que si actúo en esta manera, que merito es que a mi? Ya no lo tengo. En mi piedad, niego mi coincidencia con otros y descuido un espirtu de compasion. Jesus tiene esta compasion porque sabe lo que ser humano; Carly tambien lo entiende porque sabe lo mismo. Pero religion, a veces como yo, niega su propia humanidad.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario